Congestión
Esta vieja denominación da vueltas permanentes en la cabeza de muchos limeños. Eternos trancones provocados por el arreglo de vías, el transporte público chatarrizado hasta más no poder, la inseguridad que se vive en las calles y la suciedad provocada por muchos transeúntes que no tienen un grado mínimo de cultura ciudadana, ponen a reflexionar a quienes vivimos en esta ciudad de casi nueve millones de habitantes sobre la verdadera calidad de vida de la capital peruana.
Siempre he dicho que Lima es una ciudad compleja y rica en expresiones culturales -y debe serlo porque es el centro de encuentro de todo el país-. Una ciudad que ofrece una amplia variedad de actividades y lugares para visitar, sobre todo a los extranjeros que nos impresionamos con toda su historia. Parques, museos, iglesias, cementerios, distritos modernos, miles de restaurantes con la más grande variedad de platos, en fin…
Pero en general, todo eso se vuelve un lugar común que las revistas de viajes y turismo quieren mostrar a los visitantes, y la realidad a veces es más oscura que lo que vemos en las portadas de los medios.




