La reconstrucción apenas comienza

Pisco: a un año del terremoto

 

 

Hace algunos meses caminar por sus calles era como recorrer una ciudad bombardeada por aviones enemigos, una ciudad en guerra que vive en la incertidumbre y que no olvida su peor tragedia: la de un terremoto que destruyó casi todo su pueblo.

“La gente de Pijco está enferma, todo Pijco está enfermo¨, decía Juan Fernando Espinoza, un hombre de 76 años, de piel morena y contextura delgada que alguna vez se ganó la vida como boxeador. Uno entre tantos lamentos que se escuchaban –y se escuchan– allí.

Y con toda razón sentenciaba el viejo Espinoza: siete meses después del terremoto de 7,9 grados que afectó principalmente a las ciudades de Pisco, Chincha, Ica y Cañete,  eran pocas las ayudas reales que llegaban y cientos de personas vivían en carpas y en medio de las necesidades diarias.

La nostalgia se reflejaba en el semblante de muchos de sus habitantes que en cada conversación recordaban la manera como habían vivido el terremoto y cómo muchos de sus amigos y familiares quedaron sepultados entre los escombros. Y daba terror porque más real no podían ser sus descripciones.

Ahora, un año después, sus pobladores siguen llorando a sus muertos y  continúan esperando las ayudas que son escasas y desordenadas.

Las huellas que dejó el terremoto

Anuncios
Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s