Hemingway en el Perú

El mito de Hemingway aún vive en Cabo Blanco

 

La historia de un pequeño pueblo de pescadores del norte peruano que se hizo famoso por la pesca del merlín negro, por la visita de innumerables personalidades –entre ellas la del célebre escritor Ernest Hemingway– y porque allí se encuentran las mejores olas del Perú para practicar surfing. Cabo Blanco, una caleta que recuerda con nostalgia los años maravillosos de una época dorada.

 

Por Rafael Alonso Mayo

 

La mañana de aquel 16 de abril de 1956 pintaba un día veraniego en este lejano pueblo pesquero del norte peruano. El cielo azul se confundía con el siempre movido mar de la zona, como en cualquier día de verano. Nada fuera de lo común.

 

Lo que alteró la tranquilidad de los pescadores fue la noticia de la visita de un inminente personaje que ¨no era un gringo cualquera¨, como estaban acostumbrados a ver sus pobladores por estas costas.

 

Desde aquella vez Cabo Blanco perdería su verdadero anonimato y su historia quedaría marcada por siempre. Y aunque el pueblo ya tenía su fama por la visita de varios ilustres viajeros, desde ese día comenzó a escribir otro de sus capítulos. Qué importa que ahora casi todo sea nostalgia.

 

Ernest Hemingway, el célebre escritor estadounidense, ganador del premio Pulitzer en 1953 por la novela ¨El viejo y el mar¨ y Premio Nobel de literatura en 1954, pisaba tierra peruana y ello significaba un gran acontecimiento. Era la primera vez –y también fue la última–  que el Nobel tocaba tierra en un país suramericano. Y fue el Perú el único que tuvo ese privilegio.

 

Su destino era Cabo Blanco, un pueblo escondido entre los cerros desérticos del departamento de Piura, a 1.137 kilómetros de Lima. Y allí estaba por fin esa mañana. Había escuchado hablar por boca de sus amigos de la existencia de un pequeño pueblo pesquero en el Perú donde se practicaba la pesca deportiva del merlín negro, ese enorme pez que se convirtió en uno de los protagonistas de su laureada novela.

 

De seguro sabía que tres años atrás un compatriota suyo, Alfred Glassell, había pescado allí el merlín más grande y nunca antes visto en lugar alguno, un animal gigante que pesaba exactamente 780 kilos y medía más de cuatro metros de longitud. Hasta ahora nadie ha podido superar ese récord.

 

Pero no venía solo, lo hacía con su última esposa Mary Welsh y con un equipo de productores de la Warner Bros. que querían filmar algunas escenas de la película basada en su célebre obra.

 

Mercedes Tume de Córdova celebraba por esos días su matrimonio, ocurrido cuatro meses atrás con Pablo Córdova, el barman del Fishing Club, un exclusivo hotel propiedad de un grupo de millonarios estadounidenses que era visitado constantemente por gente famosa y donde el escritor permaneció entre 32 y 36 días, o más, según cuentan varios pobladores. Ella es una de las personas que más recuerda la llegada del afamado escritor.

 

¨Era un señor muy simpático en su modo de ser, sobre todo inteligente, muy sencillo. hablaba en español y todo¨, rememora la mujer que ahora supera los 70 años y administra el único restaurante del pueblo. Justamente allí se aprecian varias fotografías de ¨Don Ernesto¨, como le solían llamar las personas más cercanas a él durante su estadía en este poblado de pescadores.

 

Una imagen del ¨Papá Hem¨, con sus amigos peruanos, otra donde aparecen los periodistas que llegaron directamente desde Lima a cubrir el gran suceso; una más con su mejor compañero, el merlín negro y otras fotografías en blanco y negro donde sobresalen varios gringos bonachones que posan al lado de enormes peces, son la mejor muestra de que Cabo Blanco alguna vez fue muy famoso.

 

A diferencia de Mercedes, su esposo Pablo Córdova prefiere no hablar del tema y asegura ya no acordarse de ¨años atrás¨.

 

Quien sí lo recuerda es Rubino Tume, un hombre de 76 años, piel trigueña y sonrisa amable que se dedica a la pesca industrial pese a sus achaques de salud. En ese entonces Rufino manejaba uno de los yates del Fishing Club que por esos días tuvo entre sus tripulantes a Mary Welsh.

 

¨Ya nos habían dicho que venían a filmar la película ¨El viejo y el mar¨ y que venía ¨Ernesto¨ Hemingway, que era el que hacía la película. Todos lo recibimos muy bien y cuando salíamos de pesca decíamos: ¡ojalá que encontremos el merlín!¨.

 

Rufino lo describe como ¨un señor de edad, más o menos, pero muy buena gente, muy humano y muy diferente a otros gringos¨. Y asegura que Hemingway ¨se tomaba sus tragos y permanecía sentado en la barra del bar del hotel¨. A él ¨le gustaban los wiskies, ¡pero no seguido como decían que era un borracho!¨, había aclarado minutos antes Mercedes Tume.

 

¿Y dónde está el Fishing Club?, suelen preguntarse los pocos turistas que por estos días llegan al poblado. ¨Camine hacia el cerro de la izquierda unos diez minutos y allí lo encuentra¨, dice el guía del único hotel que se mantiene vigente a un lado de la playa de Cabo Blanco. ¨¿Quieren ir?, se van a decepcionar¨, suele comentar a los turistas Feliciano Tejada, el vigilante de una empresa petrolera que opera en la zona y controla el paso de los peatones por esa vía.  

 

Y tiene razón: del famoso Fishing Club que alguna vez fue un lujoso hotel que miraba imponente hacia el mar Pacífico y albergaba a excéntricos millonarios y hombres famosos, hoy –52 años después– sólo queda su estructura, el hall con la plataforma del bar donde se sentaba el escritor y las ruinas de sus portentosas habitaciones, incluida la habitación número cinco, donde, según cuenta Walter, el hombre que cuida de aquella propiedad, se hospedó Hemingway.

 

Quizá no haya mucha diferencia entre el hotel y el pueblo de pescadores que ahora se ve desde lo alto de uno de los cerros. Según Josefa Arrieta, la única profesora que enseña a los hijos de los pescadores, los fuertes maretazos que empezaron a azotar a Cabo Blanco desde 1983 y las intensas lluvias que corrían desde los cerros vecinos, obligaron a muchas familias a emigrar hacia El Alto, ese pueblo de pescadores que está cinco kilómetros más arriba, a orillas de la Carretera Panamericana.

 

Eso hizo que Cabo Blanco poco a poco fuera quedando despoblado y se convirtiera sólo en el lugar al que llegan diariamente unos 300 pescadores en busca de anchovetas, atunes, róbalos, lenguados, corvinas, chitas y meros que se comercializan en las ciudades de Chiclayo y Lima.

 

¨Cabo Blanco está muy abandonado. A veces a mi me preguntan por él y yo por mucho que lo quiera hacer sobresalir me quedo a la vez frustrada¨, añade Josefa, quien sabe con certeza que el gobierno regional y nacional poco se acuerda de él, pese a la fama que aún conserva este lugar.

 

Viéndolo así, tal vez nadie crea que por aquí alguna vez pasaron famosas estrellas del cine como Marilyn Monroe, John Wayne, James Stewart, Gregory Peck, Cantinflas o el torero español Luis Miguel Dominguín; y más recientemente personajes como Leonardo Dicaprio, Cameron Diaz, Salma Hayek y el mismo Ricky Martin, quienes vienen a conocer el mito de Hemingway.

 

Además, desde hace algunos años se ha vuelto común que numerosos tablistas peruanos y extranjeros lleguen a inicios de cada año a participar del campeonato nacional de surfing, aprovechando las olas tubulares características del mar norteño. Sin embargo la temporada de buenas olas pasa y Cabo Blanco vuelve a ser el anónimo puerto que alguna vez tuvo una época dorada.

 

¨Bonito sería que reviviéramos todo esto¨, piensa Josefa, una idea que también apoya Henry Ramírez, un humilde pescador que ve pasar esta mañana de finales de mayo sentado a un lado de un antiguo muelle de cemento. ¨Yo me pregunto ¿dónde está la tradición de Cabo Blanco?, yo no creo que Cabo Blanco sea sólo historia, Cabo Blanco es una tradición que sigue día tras día, y los pescadores somos partícipes de lo que ahora se vive aquí¨, sentencia aquel hombre como si quisiera desmitificar la legendaria historia de ese Nobel de literatura que le dio fama mundial a su pequeño pueblo.

 

Y así como el afamado escritor desapareció pocos años después, cuando el 2 de julio de 1961 decidió quitarse la vida de un disparo en la cabeza, pero quedó en la memoria de la literatura universal, Cabo Blanco también cayó pero igualmente quedó en la memoria del mundo entero por esos años dorados que alguna vez le caracterizaron

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17 respuestas a Hemingway en el Perú

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  3. alex dijo:

    saben dodne puedo encontrar videos de ese viaje

  4. margot liliana purizaca chapilliquen dijo:

    Mochi, hola Alonso, es cierto. Sabes, todo lo ke has dicho, tal cual, ese es mi Cabo Blanco querido. Yo soy la sobrina de las personas entrevistadas en esta historia y cada que puedo y llego, me gusta deleitarme una y otra vez con esas historias que hacen de Cabo Blanco lo ke es: un paraiso mundial de la pesca. Gracias por hacer llegar todos estos relatos por ke se ke como yo son muchos los ke se sienten orgullosos de haber nacido alli en Cabo Blanco, bueno espero seguir leyendo más de tus historias por ke son muy interesantes. Hasta pronto, te dejo cariños.

    • Hola Margot, muchas gracias por leer este blog. Qué bueno que te gusten estas historias. Sabes, la de Cabo Blanco es una historia muy bonita, siempre me despertó mucha curiosidad poder llegar hasta esa caleta, hasta que a mediados de mayo del año pasado lo pude hacer. Lo demás aparece en el texto. Un inmenso saludo y sigue valorando la historia de tu familia. Ah, te recomiendo este otro blog donde puedes encontrar más temas sobre Perú: http://coloverio.securesites.net/blogs/enelpaisdelosinkas/

  5. miguel dijo:

    Hola a todos:

    Mi nombre es Miguel.(PERU) Tuve la suerte de estar en cabo blanco y alojarme en el hotel fishing club,no recuerdo muy bien pero fue aproximadamente por el ano 1993, fue una experiencia inolvidable,recuerdo las habitaciones del hotel, la terraza y en el lobby las fotos en blanco y negro de ernest hemingway,podia miralas mil veces y no me cansaba de hacerlo,ya que estando ahi apreciando las fotos y dandole una mirada alrededor,sentia como si estuviera en una novela de misterio,y como si el tiempo retrocedia para darle vida a esos momentos, fue increible.es uno de los viajes mas bonitos que hice y volvere hacerlo.Pero varias personas que han regresado hace poco me dicen que ya no es lo mismo que el hotel esta abandonado lo cual me da mucha pena y no me explico por que no podemos apreciar,valorar lo nuestro.Por que el gobierno no apoya para que sitios como cabo blanco mantenga su magia y conserve sus tesoros como es el hotel fishing club?Espero que el gobierno se acuerde o alguna inversion extranjera y algun dia que el hotel habra sus puertas nuevamente y que caboblanco no solo este en la memoria de algunos sino en el presente de todos que sabemos lo que fue y lo que es caboblanco.

    MIGUEL D’

  6. JORGE dijo:

    Amigos, les comento que antes de dirigirme a mancora lei este blog y quede facinado pero cuando decidi determe en Cabo Blanco, las personas con las que venia no le gusto mucho la idea de detenerse en cabo blanco, primero la gente de esa zona dicen no haber nada solo es de pescadores y de surf en temporada, despues en la panamericana no hay señalizacion exacta de donde queda o no me di cuenta, despues las personas solo buscan divercion, y creo que cabo blanco es para deportista como surf y pesca de altura que son deportes poco difundido en el Peru, a poca ecepcion del surf, en mi caso me gustaria saber cuantas horas dura la pesca, todavia se puede pescar merlin negro, requicitos que debe tener la persona para no tener mareos, cuanto es la invercion promedio para realizar este deporte en Cabo Blanco, derrepente es un deporte caro por eso es que solo fue de millonarios, o su difucion e infraestructura es pobre y eso lo hace costoso

  7. gregory palomino dijo:

    Me emocionó mucho ver la foto de mi papá Agustín Palomino Farias en esta foto( en el centro con al lado izquierdo y arriba de Hemingway. Esta foto la tenía y tiene papá en casa (falleció en el 2004) y tenemos varias más.
    gregory asus ordenes desde Asuncion del paraguay.

  8. gregory palomino dijo:

    gracias Rafael vere si puedo subirlas cuando pueda como te dije ahora vivo en paraguay y las fotos estan en Talara

  9. michael dijo:

    alguien tiene el telefono del CABO BLANCO fishing club S.A? me gustaria visitar ese lugar

  10. michael dijo:

    alguien tiene el telefono del CABO BLANCO fishing club S.A? me gustaria visitar ese lugar, por favor escribir a michaelmusselman@hotmail.com

  11. Carolina Cordova dijo:

    cabo blanco uno de los lugares mas hermosos de Piura! buena entrevista, se deberia difundir mas el tursimo en cabo blanco, de igual manera los exquisitos platos de ami abuela Mercedes de Cordova, la verdad es que cocina delicioso, gaston acurio se quedo encantado con su langosta!! rafael escogiste un lindo lugar para hacer turismo!

  12. edymartinez dijo:

    cabo blanco es lo maximo visiten este encantador lugar y porfa ballan acajamarca que es precioso y hay mucho que conocer en peru un abrazo para todos

  13. José Luis Chapilliquén Tume dijo:

    Muy interesante la información, Cabo Blanco no sólo son olas y grandes peces, sino caza submarina, windsurf, playas románticas llenas de misterio y superstición, etc. Ya están arreglando su calle principal, esperemos quede pronto a disposición de los visitantes…. del Fishing casi no queda nada.

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