Destino de sol y playa en la costa Pacífica peruana

Máncora

Por: Sergio Paz. Tomado de eltiempo.com

En este pueblito donde hace 10 años no pasaba nada, hoy no faltan fiestas locas, restaurantes discretos, hoteles sofisticados y exclusivas playas.

No sé si alguien llevará la cuenta, pero en Máncora debe haber más rubias que palmeras: hay rubias macrobióticas, rubias expertas en yoga, rubias reventadas y, claro, rubias-rubias. Rubias Roxy, rubias surfistas, rubias chef, rubias meseras que así ganan suficiente para no tener que irse de Máncora que, la verdad, no está nada mal.

Como si la vida no fuera muy distinta a correr una ola, Máncora es un pueblito-balneario-escuela de vida, donde lo normal es caerse y, en el acto, volverse a parar.

La cosa es más o menos así: diez, quince años atrás, la gente con buenos abdominales iba a surfear a Montañita, Ecuador. Yo mismo fui cuando ya no tenía tan buen abdomen. Y, créanlo, el norte de Perú -al menos en la geografía del mochilero- era entonces un gran vacío en el mapa. De pronto, las cosas cambiaron.

Se construyeron cabañas, hostales y restaurantes. La tendencia creció hasta que ocho, diez años atrás, Máncora explotó: si al principio con 20, 30 mil dólares, neohippies hacían buenos negocios, hoy nada se logra con menos de 200 mil. Máncora se sofisticó.

Desde el centro de Máncora hacia el sur, una y otra vez aparecen preciosos hoteles boutique, como DCO y MMH. Hoteles con mucho bambú y madera de mara a la vista, piscinas aladas, grandes cactus, restaurantes discretos y bajada a exclusivas playas. Son hoteles que piden 100, 200 dólares por una matrimonial.

La oferta sorprende. En Pocitas, una playa entre rocas que, cuando la marea está baja deja exquisitas piscinas, también hay modernas casas por mil dólares la semana. Y algo más si es con nana peruana experta en cebiches y sudados de la cocina de Piura, departamento vecino a Tumbes (en la frontera con Ecuador) donde está Máncora.

Luego sigue Vichayito, una playa infinita, con hoteles tipo cabañas, uno de ellos con sofisticadas carpas como las que encontrarías en los parques de África. Allí está Orígenes, el spa de un ex banquero que recorrió todo Perú con su señora hasta que dio con este discreto rincón, donde instaló una agradable piscina con agua de mar, jacuzzi y cabinas donde se reconstruyen espalda dañadas.

Lugar para el amor
Máncora está en el kilómetro 1.165 de la Panamericana Norte, en el límite norte del departamento de Piura. Ofrece sol casi todo el año, aunque de diciembre a marzo llueve. “Bienvenidos a Máncora, el paraíso del turismo y del amor”, anuncia un arco sobre la carretera, en la entrada del pueblo. Puede ser: la temperatura promedio ronda los 25 grados, aunque a veces -como en todo romance- crees que estás dentro de un horno.

De mayo a octubre, en cambio, sopla mucho viento. Puede que haga algo de frío, pero es también la época en que llegan los fanáticos del kite y del windsurf. Dicen que en la estación seca es perfecto: la temperatura del agua es ideal ya que aquí se encuentran las corrientes de Humboldt y Ecuatorial. Y abundan gruesos meros, atunes, pulpos, caracoles y langostinos: base de una cocina pródiga en sabores que le han reportado fama en Perú.
Máncora es básicamente una calle: Piura, una avenida de no más de veinte cuadras donde de día es posible almorzar en restaurantes como Espada por 10 dólares. Básicamente cebiches o parihuelas, caldillos de mariscos al delicioso estilo costeño.

Al caer el sol Máncora se transforma. De espaldas a la Avenida Piura, en las cebicherías junto a la playa, el delirio se arma. Y no para hasta que amanece, mientras los clientes se animan a bailar y a tomar -cerveza, pisco sour, chicha morada, azul, rosada, calypso- al tiempo que en las pantallas explotan bikinis y videos de surf. Hay casi tanta gente como mototaxis.

El mar no es lo único que revienta sobre Point, de día la playa eje de Máncora. De noche, una fogata tras otra. Unos metros más allá comienza la playa del Amor, la playa de los Enamorados. Ahí ya no hay luz. Es Máncora off.

Máncora in está bajo los gruesos muros de un ululante y blanco edificio donde dos alemanes operan el Loki, hostal símbolo inequívoco de que estás en Sodoma y Gomorra.

Máncora también es locación. De hecho, hay una película: se llama Máncora y cuenta la historia de Santiago, limeño de 22 años que, mientras tiene sexo con una chica en un baño público, recibe una llamada en la que le informan que su padre acaba de morir. Santiago, entonces, planea un viaje a Máncora para reencontrarse.

En otra película Máncora es un mundo distinto. En ella, el protagonista también se llama Santiago. Pero no es surfista sino pescador. La película es del año 58, se llama El viejo y el mar y el propio Hemingway adaptó el guión desde su famoso libro. Aunque la acción ocurre en Cuba, El viejo y el mar -de John Sturges- retrata la costa piurana de un modo insospechado: el equipo, liderado por Hemingway, se instaló un mes en el Fishing Club de Cabo Blanco.

Aunque en ruinas, el hotel aún existe. En la entrada las miradas las roba un gigantesco pez muy bien disecado. Es el símbolo de una costa de recios machos en la que los ricos llegaban a pescar monstruos enormes. Era la misma pesca que hoy atrae a celebridades como Di Caprio o Cameron Díaz, como antes lo hizo con Cantinflas o Rockefeller.

En Cabo Blanco, esa y otras historias se cuentan en el restaurante de Pablo, barman de Hemingway en Perú mientras duró el rodaje de una película que, finalmente, no cuenta otra historia que la del gran viaje: el viaje del cambio. El viaje que, como todo gran viaje, no puede sino ser el viaje al centro de uno mismo. Así es, por muy cursi que suene decirlo.

El asunto es que en Máncora hay dos formas de estar. O muy bien o muy mal. Es lo uno o lo otro. En Máncora nada es intermedio, aunque todo sea a nivel del mar.

Si usted va

Los colombianos no necesitan visa para viajar a Perú. El aeropuerto más cercano a Máncora es el de Tumbes. El trayecto en van cuesta 9 dólares por persona; en carro privado, 70 dólares.

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4 respuestas a Destino de sol y playa en la costa Pacífica peruana

  1. Maria Jose dijo:

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    espero tu gentil respuesta.

    muchos saludos

    Maria Jose

  2. Eduardo dijo:

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  3. jonathan muñoz dijo:

    brother tu debes saber cual es el mejor hostel staba pensando hospedarme en the point pero vi tu blog y noce yo voy mas ala fiesta la diversion nocturna donde estan las mejores chicas y fiestas en the point o loki ? ayudame brothe salgo en 2 dias a mancora

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